El nombre de Génesis Molina Ruiz, de 31 años, se suma a una historia marcada por la incertidumbre y el dolor. Oriunda de Portoviejo y residente en el sector San Alejo, su vida terminó lejos de casa, en circunstancias que aún no han sido esclarecidas.
Su cuerpo fue encontrado la tarde de este jueves 23 de abril en la calle Tungurahua, en Jipijapa, donde permanecía sin signos vitales, en medio de un escenario que rápidamente despertó inquietud entre los habitantes del sector. La falta de información sobre lo ocurrido ha dejado más preguntas que respuestas, envolviendo el caso en un ambiente de duda.
Agentes de la Policía acudieron al sitio para recabar indicios e iniciar las primeras investigaciones. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado al centro forense de Manta, donde se le practicará la autopsia correspondiente, con el fin de determinar las causas de la muerte.
Mientras avanzan las diligencias, el caso de Génesis Molina Ruiz permanece abierto, a la espera de esclarecer lo sucedido y dar respuestas a una muerte que, por ahora, continúa rodeada de misterio.
