La mañana de este miércoles 15 de abril, la rutina en el centro de Manta se vio abruptamente interrumpida por un nuevo hecho violento. Anthony Josué Tapia, de 25 años, quedó tendido frente a un local de encebollados, en medio de una escena que pasó, en segundos, de lo cotidiano al desconcierto.
El ataque ocurrió en la avenida 26 y Flavio Reyes, frente al cementerio general. Según información preliminar, varios sujetos armados llegaron al sitio y, sin mediar palabra, abrieron fuego en repetidas ocasiones. Minutos antes, la víctima se encontraba en el lugar como cualquier cliente, hasta que las detonaciones rompieron la calma y generaron pánico entre quienes estaban en el sector.
Tras el ataque, moradores alertaron a la Policía, mientras el cuerpo permanecía frente al establecimiento, rodeado de una escena marcada por el asombro y el temor.
Este hecho se suma a otro registrado horas antes en la ciudadela 20 de Mayo, en Tarqui, donde Jhonny Martín Cajape, de 43 años, también fue asesinado. Con estos casos, la cifra de muertes violentas en el distrito Manta asciende a 120.
Los dos ataques, ocurridos en locales de comida en menos de 24 horas, reflejan una escalada de violencia que se ha sostenido durante los últimos días. Más allá de las cifras, los hechos evidencian un clima de inseguridad creciente, en el que actividades cotidianas, como salir a comer, se desarrollan bajo un riesgo cada vez más evidente.
