La Policía Nacional busca al grupo de delincuentes que destruyó dos cajeros automáticos durante un robo ocurrido en una gasolinera del kilómetro 57 de la vía Guayaquil-Salinas. Las investigaciones preliminares indican que los ladrones lograron apoderarse del dinero de uno de los dispositivos antes de escapar.
Los dos cajeros quedaron completamente destruidos tras el ataque en el minimarket de una estación de servicio. De acuerdo con las autoridades, los asaltantes ingresaron al establecimiento, sometieron al trabajador que se encontraba de turno y luego se dirigieron a los cajeros de Banco del Pacífico y Banco Guayaquil.
El coronel José Luis Rodríguez, jefe de la Policía Nacional en el distrito Progreso, explicó que los sospechosos utilizaron herramientas especializadas para abrir los equipos.
«Sujetos vestidos de blanco ingresan a la estación de combustible de la Primax. Proceden a intimidar a uno de los trabajadores que se encontraba en el lugar para acto seguido conducirse hasta los cajeros automáticos que estaban ahí, tanto de la agencia del Banco del Pacífico como del Banco Guayaquil. Posteriormente realizan detonaciones. Producto de esas detonaciones, el dinero fue sustraído del cajero del Banco Guayaquil», señaló el oficial.
Rodríguez aclaró que los delincuentes no emplearon dinamita para cometer el robo. En su lugar, utilizaron equipos de soldadura autógena para vulnerar la estructura metálica de los cajeros.
Durante las pericias, los agentes encontraron tres cilindros presurizados, una batería recargable y dos fragmentos de cables conductores, implementos que habrían sido utilizados para ejecutar el atraco.
La fuga de los sospechosos también fue planificada. Varios conductores denunciaron que, tras el robo, los delincuentes lanzaron clavos conocidos como «miguelitos» sobre la vía para impedir que fueran perseguidos.
«En el trayecto desde el peaje de Olmedo hasta la gasolinera de Progreso había esas puntas», relató uno de los choferes que transitó por el sector.
