La salida de clases terminó en tragedia para un adolescente de Santa Rosa. Jostyn Johao Bravo Burgos fue asesinado la tarde de este lunes cuando esperaba transporte para regresar a casa, apenas unos minutos después de abandonar su institución educativa.
Según información recopilada en el lugar, el joven caminó hasta una tienda utilizada habitualmente como parada de bus por estudiantes y moradores del sector. Mientras aguardaba, dos hombres que se movilizaban en una motocicleta llegaron al sitio y, sin mediar palabra, uno de ellos disparó en repetidas ocasiones contra él.
Las detonaciones alarmaron a quienes se encontraban cerca. Testigos aseguraron haber escuchado más de diez disparos, mientras los atacantes escapaban rápidamente de la escena.
El crimen ha causado consternación entre familiares, compañeros y docentes, quienes aún intentan asimilar la muerte violenta del estudiante. La preocupación también se extiende entre padres de familia debido a que el hecho ocurrió en un horario de alta presencia estudiantil.
El coronel Luis Suárez, jefe policial de Santa Rosa, confirmó que las investigaciones se encuentran en marcha. No obstante, reveló que el dispositivo donde se almacenaban las grabaciones de las cámaras de seguridad del sector no fue localizado, lo que representa un elemento clave dentro de las indagaciones.
La muerte de Jostyn ocurre en un contexto de creciente inquietud por la seguridad de los estudiantes del cantón, especialmente después de que trascendieran supuestas amenazas dirigidas a alumnos de distintos planteles educativos.
Mientras las autoridades refuerzan la vigilancia en los alrededores de las instituciones educativas, este nuevo hecho violento vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los jóvenes fuera de las aulas y la necesidad de fortalecer las medidas de protección en sus recorridos diarios.
