La mañana de este jueves 4 de junio, un ataque armado acabó con la vida de Freddy Rodrigo Aldaz Moya, de 43 años, mientras se movilizaba por Portoviejo para llevar a sus hijos a una institución educativa.
Aldaz, quien fue miembro de la Policía Antinarcóticos y posteriormente ejerció como abogado, conducía un vehículo Ford cuando fue interceptado por varios sujetos armados en el ingreso a la ciudadela Municipal. Según información preliminar, los atacantes abrieron fuego en repetidas ocasiones contra el automotor.
El hombre murió en el lugar debido a la gravedad de las heridas, mientras que sus hijos, que viajaban junto a él, resultaron ilesos físicamente, aunque presenciaron el violento hecho.
El crimen ha generado conmoción entre los ciudadanos, especialmente porque ocurrió en presencia de los menores y en medio de una actividad cotidiana como el traslado hacia clases.
De acuerdo con reportes de medios locales, Aldaz había sido mencionado tiempo atrás en publicaciones difundidas en redes sociales que lo relacionaban con el presunto robo de un cargamento. Ante esas acusaciones, presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado.
Tras el ataque, unidades policiales acudieron al sitio para acordonar la escena y recopilar indicios que permitan esclarecer el caso. Mientras tanto, las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación para determinar el móvil del crimen y la identidad de los responsables.
Este hecho se suma a una serie de ataques armados registrados recientemente en Manabí, una provincia donde abogados, expolicías y otros ciudadanos han sido víctimas de la creciente violencia que afecta a la región.
