“Ese interés surge mientras el Departamento de Justicia impulsa una segunda investigación criminal contra Maduro, desarrollada en el sur de Florida y centrada, al menos en parte, en posibles delitos financieros”, indicó el periódico de Miami, citando a fuentes cercanas al caso.
Saab fue deportado el 16 de mayo desde Venezuela hacia Estados Unidos para enfrentar cargos por lavado de dinero y conspiración financiera.
La nueva indagatoria se suma al proceso que Maduro enfrenta en Nueva York por presuntos delitos de narcotráfico, narcoterrorismo y posesión de armas. De acuerdo con reportes de CBS News y Reuters, fiscales y agentes federales estadounidenses habrían expresado preocupación por la falta de acusaciones vinculadas al lavado de dinero dentro de ese caso, motivo por el que se abrió una investigación paralela en Florida liderada por el fiscal Michael Berger, especializado en criminalidad internacional.
El caso tomó fuerza tras el regreso de Saab a una corte federal en Miami, donde enfrenta nuevas acusaciones relacionadas con corrupción y contratos públicos vinculados al programa de alimentos CLAP en Venezuela. El Departamento de Justicia sostiene que el empresario habría participado en operaciones para ocultar el origen de fondos ilícitos y mover dinero a través del sistema financiero estadounidense. Para los investigadores, Saab podría convertirse en una pieza determinante dentro de las pesquisas contra el entorno de Maduro y las presuntas redes de corrupción asociadas al chavismo.