El recordado reportero y presentador de farándula Mauricio Altamirano, conocido popularmente como “El Cuy”, atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida tras confirmar el asesinato de dos de sus primos maternos, en hechos violentos ocurridos en Arenillas, provincia de El Oro, de donde es originario.
La más reciente tragedia ocurrió la noche del 25 de mayo de 2026, cuando Yordy Correa Romero, de 33 años y conductor profesional, fue asesinado por negarse a presuntamente pagar las «vacunas», según versiones de sus familiares.
Hasta el sitio llegaron agentes de la Policía Nacional, quienes acordonaron la escena para facilitar el trabajo de Criminalística y de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased).
Las unidades especializadas realizaron el levantamiento siete indicios balísticos y recabaron versiones de moradores del sector con el objetivo de obtener pistas que permitan identificar a los responsables del asesinato.
Este hecho revive el dolor de una pérdida similar que golpeó a la familia meses atrás. El pasado 30 de noviembre de 2025, también en Arenillas, fue asesinado Bryan Correa Contento, de 28 años, padre de una niña pequeña y conductor profesional.
Mauricio Altamirano reveló que ambos crímenes estarían relacionados con presuntas «extorsiones» perpetradas por bandas delictivas.
Mauricio Altamirano pide ayuda a las autoridades
“Mi familia es de origen humilde y trabajadora. Todo comenzó meses atrás, cuando esa banda empezó a extorsionarlos. Primero eran amenazas y pagos pequeños de entre 100 y 200 dólares, pero luego exigieron hasta 20 mil dólares. Al negarse, los mataron”, relató el presentador.
Altamirano recordó que Bryan fue la primera víctima y señaló que horas después del crimen las autoridades encontraron incinerada la motocicleta que presuntamente utilizaron los sicarios para cometer el ataque.
Sobre el asesinato de Yordy, el comunicador indicó que su primo tenía planes de viajar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades, pero la violencia truncó sus aspiraciones.
“Mi familia está devastada y vive con miedo de que los responsables sigan libres. Hago un llamado al Ministro del Interior, al Presidente y a quien corresponda para que protejan a mi familia. Crecí con ellos en Arenillas; son personas honradas y padres de familia. Tememos que esto siga ocurriendo”, expresó conmovido.
