La mañana de este miércoles 20 de mayo de 2026, un ciudadano identificado como Carlos Javier Macías, conocido popularmente como «Peludo Macías», fue asesinado a tiros por desconocidos en el parque de la parroquia Lodana, perteneciente al cantón Santa Ana, en la provincia de Manabí. El ataque ocurrió en las inmediaciones del desvío hacia el cantón 24 de Mayo, un sector de alto tránsito local. Los atacantes utilizaron armas de fuego para acabar de forma inmediata con la vida de la víctima y posteriormente huyeron del sitio con rumbo incierto, generando una profunda conmoción entre los moradores y comerciantes que iniciaban sus actividades diarias.
El cuerpo de Carlos Javier Macías quedó tendido sobre el piso del espacio público, sin signos vitales, de manera inmediata tras recibir múltiples impactos de bala. Los habitantes y comerciantes de la zona, alarmados por las detonaciones, procedieron a comunicarse a los números de emergencia para solicitar asistencia médica y resguardo policial. Minutos después, agentes de la Policía arribaron al lugar para acordonar el perímetro, proteger la escena del crimen y recopilar los indicios balísticos que permitan determinar el tipo de armamento utilizado en el suceso.
De acuerdo con información preliminar recolectada en el sitio, el fallecido se desempeñaba en el sector vendiendo boletos de la cooperativa de transportes Ayacucho, actividad que realizaba de manera habitual en esa zona de alta afluencia de pasajeros. Hasta el cierre de este reporte, los policías no han determinado las causas motivacionales del crimen ni han logrado establecer la identidad de los autores materiales del hecho.
Al sitio del atentado se trasladó el personal de Criminalística y de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestros y Extorsión (Dinased). Los peritos de la Policía Judicial ejecutaron el levantamiento del cadáver. El cuerpo fue embarcado en el vehículo de Medicina Legal para su posterior traslado hacia el Centro Forense de Portoviejo, donde se le practicará la autopsia de rigor.
Este nuevo acontecimiento violento ha generado un ambiente de temor e incertidumbre entre los habitantes y comerciantes de Lodana, quienes exigen un incremento de los patrullajes preventivos. Las vías que conectan a Santa Ana con los cantones vecinos, como 24 de Mayo y Olmedo, fueron inspeccionadas de manera preliminar por las unidades móviles de la policía en un intento por ubicar a los sospechosos en fuga, sin obtener resultados positivos.
