Un operativo ejecutado por el Ejército Ecuatoriano en la parroquia La Avanzada, del cantón Santa Rosa, permitió desarticular un frente de minería ilegal que operaba en la zona y que, según las autoridades, generaba un fuerte impacto ambiental en el sector.
La intervención se desarrolló gracias a trabajos de inteligencia militar y en coordinación con otras instituciones del Estado, como parte de las acciones orientadas a reforzar la seguridad interna y proteger los recursos estratégicos del país. Durante el procedimiento, tres personas fueron aprehendidas y puestas a órdenes de las autoridades competentes para las investigaciones correspondientes.
En el sitio, las fuerzas militares localizaron e inhabilitaron maquinaria utilizada presuntamente para la extracción ilícita de oro. Entre lo decomisado constan cinco dragas y cinco bombas de succión, además de tres motores de succión, tres palas metálicas y tres bateas empleadas en estas actividades.
Asimismo, los uniformados incautaron aproximadamente un kilogramo de material mineralizado y un frasco con presunto mineral aurífero, evidencias que serán analizadas dentro del proceso investigativo.
De acuerdo con fuentes militares, este tipo de operativos busca afectar las estructuras económicas vinculadas a actividades ilegales y reducir los daños ambientales provocados por la minería clandestina en los ecosistemas de la provincia.
