Un fuerte estruendo interrumpió la dinámica habitual de un sector comercial la tarde de este viernes 1 de mayo, en la intersección de las calles Rocafuerte y Quito. La explosión, que tomó por sorpresa a comerciantes, conductores y peatones, generó escenas de alarma y obligó a evacuar momentáneamente el área.
Según reportes preliminares, dos objetos sospechosos habrían sido dejados en las cercanías de una cooperativa de taxis. Uno de ellos se activó, causando daños materiales en un vehículo estacionado, mientras que el segundo no llegó a detonar, lo que permitió la intervención de personal especializado.
Tras lo ocurrido, agentes de seguridad acordonaron la zona y desplegaron un operativo para inspeccionar el lugar y neutralizar cualquier riesgo adicional. Las labores incluyeron el control del perímetro y la verificación del artefacto que no explotó.
A pesar de la magnitud del incidente, no se registraron personas heridas. No obstante, el hecho generó inquietud entre los presentes y mantiene en expectativa a la ciudadanía, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para determinar las causas y posibles responsables de este atentado.
