Lo que comenzó como una mañana rutinaria en la ciudad derivó, en cuestión de minutos, en un hecho trágico que hoy enluta a una familia machaleña. Manuel Alberto Ajila Ramos, de 55 años, salió de su vivienda la mañana de este lunes 27 de abril con rumbo a su jornada laboral, sin prever que ese sería su último trayecto.
Según versiones de testigos, el ciudadano descendió de un bus en la intersección de las calles Pichincha y Santa Rosa. Sin embargo, la unidad no habría realizado una parada adecuada, dejándolo en plena vía y en una situación de riesgo frente al flujo vehicular.
En ese contexto, mientras intentaba ponerse a salvo, fue impactado por un bus de la cooperativa Oroconti, identificado con el disco 213, que cubría la ruta desde Puerto Bolívar hacia el Terminal Terrestre. El siniestro se registró alrededor de las 07:10, en medio del habitual movimiento matutino, lo que generó conmoción entre peatones y conductores que presenciaron la escena.
Personal de la Cruz Roja que se encontraba en las inmediaciones acudió de inmediato para brindar asistencia; no obstante, únicamente pudo confirmar el fallecimiento instantáneo de Ajila Ramos, debido a la gravedad de las lesiones provocadas por el impacto y el posterior arrollamiento.
Minutos más tarde, familiares del ciudadano llegaron al lugar, enfrentándose a una escena marcada por el dolor. Manuel había salido en busca del sustento diario, pero su historia quedó abruptamente interrumpida sobre la calzada.
Agentes del Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) realizaron el levantamiento del cuerpo, mientras que el bus implicado y su conductor fueron retenidos para las investigaciones correspondientes.
De forma paralela, las autoridades iniciaron la localización del primer bus que habría dejado al pasajero en un punto no autorizado, una acción que, de confirmarse, podría haber sido determinante en el fatal desenlace. Las investigaciones continúan con el objetivo de esclarecer responsabilidades en este lamentable suceso.
