La negativa a involucrarse en actividades delictivas se perfila como una de las principales líneas de investigación en el asesinato de Noé Sebastián Bustamante Calero, un joven de 18 años que, según versiones cercanas, habría sido presionado por integrantes de una banda para unirse a sus filas.
Noé, quien se dedicaba a labores de construcción, habría rechazado estas amenazas, un elemento que ahora cobra relevancia dentro de las indagaciones. Las autoridades no descartan que el ataque haya sido una represalia directa por su decisión.
El crimen se registró la noche del viernes 24 de abril, en los alrededores del parque lineal, al sur de Machala. De acuerdo con información preliminar, el joven se encontraba a pocos metros de su vivienda cuando fue interceptado por dos sujetos en motocicleta. Al intentar huir, resbaló y cayó al suelo, momento en el que uno de los atacantes le disparó, causándole la muerte en el lugar.
Al momento del hecho, sus padres se encontraban fuera de la ciudad, en Loja. Tras recibir la noticia, regresaron de inmediato y se encontraron con la escena que confirmó la tragedia. Mientras tanto, la Policía continúa con operativos y diligencias para ubicar a los responsables y esclarecer el móvil del crimen.
