Aproximadamente a la 01h00 de este domingo 2 de febrero, un numeroso contingente de la Policía Nacional procedió al desalojo de una adulta mayor de 93 años del vetusto Hotel Miraflores, ubicado en el barrio Miraflores de esta ciudad.
De acuerdo con la versión del hijo de la afectada, la familia mantenía una deuda inicial de 32.000 dólares con un presunto usurero; sin embargo, denunció que mediante artimañas legales y cobros irregulares, el monto exigido habría ascendido a 500.000 dólares, lo que calificó como injusto y desproporcionado.
El denunciante sostuvo que el procedimiento no debía culminar en un desalojo inmediato, sino que previamente correspondía la medición del predio y la verificación de la veracidad de la deuda, a fin de determinar responsabilidades conforme a la ley.
Por su parte, el abogado Roque Orellana, defensor del denunciante, manifestó que el desalojo se ejecutó en el marco de un juicio administrativo, el cual —según indicó— presenta irregularidades que serán impugnadas por la defensa.
El hecho ha generado consternación y malestar entre moradores del sector, quienes cuestionan el uso de la fuerza pública contra una persona de la tercera edad y solicitan a las autoridades competentes una revisión del caso.
Hasta el cierre de esta nota, no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades involucradas.
