La mañana de este sábado 4 de abril, en el sur de Machala, la rutina de trabajo de Bryan Javier Ulloa Cueva terminó de forma violenta. A sus 42 años, el comerciante, conocido por vender ceviches y encebollados, fue asesinado mientras se disponía a iniciar su jornada.
El hecho ocurrió en la avenida Colón Tinoco, frente a una zona donde operan centros de tolerancia. Como era habitual los fines de semana, Ulloa llegó en su triciclo y se instaló bajo un árbol, lugar donde atendía a sus clientes. Sin embargo, antes de comenzar a trabajar, fue sorprendido por dos hombres armados que se movilizaban en motocicleta.
Según testigos, el acompañante descendió del vehículo y, a corta distancia, le disparó en varias ocasiones directamente a la cabeza. La víctima cayó al suelo, mientras los atacantes huían con dirección a la vía Balosa. Más adelante, abandonaron la motocicleta utilizada en el crimen y escaparon internándose en una zona bananera.
Al llegar al sitio, agentes de la Policía Nacional confirmaron que Ulloa había fallecido de manera inmediata debido a la gravedad de las heridas. Su cuerpo quedó tendido sobre la calzada y posteriormente fue cubierto con una sábana, mientras el área era acordonada para las diligencias correspondientes.
El jefe policial del distrito Machala, Luis Suárez, confirmó la actividad a la que se dedicaba la víctima y detalló que la motocicleta empleada en el ataque fue localizada en las cercanías. Asimismo, indicó que se desplegó un dron para sobrevolar el sector con el fin de ubicar a los responsables.
En la escena del crimen, personal de Criminalística levantó al menos cinco indicios balísticos. El cuerpo fue trasladado al Centro Forense de Machala para la autopsia de ley. De acuerdo con una fuente policial, Ulloa tuvo antecedentes de consumo de sustancias ilícitas, aunque actualmente se encontraba en proceso de rehabilitación.
