Lo que comenzó como una reunión privada, organizada al margen de controles y con las puertas prácticamente cerradas, terminó en una escena de violencia extrema en una discoteca de Lago Agrio, en la provincia de Sucumbíos.
Eran cerca de las 05:00 de este lunes 30 de marzo cuando se produjo el ataque. De manera preliminar, se conoce que el establecimiento se encontraba clausurado; sin embargo, habría sido reabierto para desarrollar una fiesta clandestina. En medio de ese ambiente, varios hombres armados irrumpieron en el lugar y dispararon tanto en el interior como en los alrededores.
El resultado fue devastador: tres personas fallecidas y seis más resultaron heridas. En la escena, las autoridades recogieron más de 14 indicios balísticos, lo que evidencia la magnitud del ataque y refuerza la hipótesis de que no se trató de un hecho aislado. Una de las principales líneas de investigación apunta a una posible disputa por territorio.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Julio César Espinoza P., Marcos Cañizarez y Emili Z. López C. Tras el ataque, el sitio quedó marcado por el caos, mientras los sobrevivientes intentaban comprender lo ocurrido en medio de la confusión y el impacto.
Según información policial, entre los fallecidos y heridos habría personas con antecedentes. Incluso, una de ellas mantenía una boleta de captura vigente por tráfico de drogas, elemento que ahora forma parte del contexto que investigan las autoridades.
