La madrugada de este viernes 27 de marzo, la calma en el centro de Machala se vio abruptamente interrumpida por una explosión que alarmó a moradores y comerciantes del sector. El atentado se registró minutos después de finalizado el toque de queda, en una entidad financiera ubicada en las calles Rocafuerte, entre Tarqui y Colón.
De acuerdo con información policial, dos sujetos a bordo de una motocicleta eléctrica y con cascos de protección llegaron hasta el lugar alrededor de las 05:30. Según detalló el jefe del distrito Machala, René Cañar, los individuos colocaron un artefacto explosivo adherido a la puerta metálica del establecimiento, utilizando imanes para fijarlo antes de activar la mecha.
Las cámaras de videovigilancia captaron el accionar de los sospechosos. En las imágenes se observa cómo circulaban por la vereda, se detuvieron frente al local, instalaron el artefacto y, tras encenderlo, huyeron con rumbo desconocido.
Las primeras indagaciones apuntan a un posible caso de extorsión. Cañar indicó que uno de los colaboradores de la entidad financiera había recibido amenazas previas, en las que se exigía el pago de una suma considerable de dinero a cambio de no atentar contra el negocio. Incluso, los presuntos extorsionadores contaban con información específica sobre la víctima.
Tras la detonación, no se reportaron personas heridas, aunque sí daños materiales en la puerta enrollable y en las estructuras de vidrio del establecimiento.
Al sitio acudieron unidades especializadas, entre ellas el Grupo de Intervenciones y Rescate (GIR), cuyos agentes confirmaron la presencia de restos de imán en la vereda, lo que refuerza la hipótesis sobre el método utilizado para colocar el explosivo.
Las autoridades informaron que, con base en el análisis de las cámaras de seguridad y el trabajo conjunto de las unidades investigativas y de inteligencia, se mantiene un operativo en marcha para identificar y capturar a los responsables, quienes quedaron registrados en video.
