“Chicho”, como era conocido el hombre asesinado en un puesto de comidas la madrugada del domingo 15 de marzo, no puede ser retirado del Centro Forense de Machala, ya que no consta registrado en el Registro Civil; es decir, nunca fue inscrito.
La víctima mortal de este ataque aún no ha sido plenamente identificada por los agentes investigadores; sin embargo, allegados se acercaron al centro forense con la intención de retirar su cuerpo, pero no obtuvieron una respuesta positiva.
“Chicho” no consta como ciudadano ecuatoriano, ya que nunca fue inscrito por sus padres en el Registro Civil. Este diario conoció que la mujer que cuidó al ahora occiso no es su madre; lo habría recogido cuando aún era un niño y no pudo inscribirlo.
La única manera de que su cuerpo pueda ser retirado y sepultado es que su madre biológica lo inscriba en el Registro Civil y posteriormente solicite el certificado de defunción. Mientras este trámite no se realice, el cuerpo no podrá ser entregado.
ATAQUE ARMADO
El doble crimen se registró la madrugada del domingo 15 de marzo y dejó como saldo dos personas fallecidas y una más gravemente herida en el cantón Santa Rosa.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 03:30 en los alrededores del parque Primero de Mayo.
De acuerdo con información preliminar, las víctimas se encontraban en un puesto ambulante de comida, donde varias personas estaban reunidas compartiendo alimentos, cuando se produjo el atentado.
Según versiones recogidas en el lugar, los atacantes habrían llegado hasta el sitio donde funcionaba una carreta de venta de chuzos y asados y abrieron fuego contra quienes se encontraban en el lugar.
Producto de los disparos, una de las víctimas murió en el mismo sitio del ataque. Posteriormente fue identificada como Pedro Serafín Ruiz Correa, de 51 años, propietario del negocio ambulante de comida. De acuerdo con el reporte policial, el hombre no registraba antecedentes judiciales.
La otra víctima mortal era “Chicho”, quien se encontraba consumiendo alimentos en el puesto al momento del ataque.
En medio de la balacera, una tercera persona que también estaba comiendo resultó gravemente herida tras recibir un impacto de bala en el pecho.
Mientras realizaban el procedimiento de verificación en la zona, los uniformados también localizaron, en la intersección de las calles José Joaquín de Olmedo y Octavio Ochoa, a otro hombre que se encontraba sentado sobre la vereda con varias heridas provocadas por impactos de bala.
De inmediato se coordinó la llegada de una ambulancia para brindarle atención médica de emergencia. Minutos después arribó una unidad del Cuerpo de Bomberos, cuyos paramédicos le proporcionaron los primeros auxilios y posteriormente lo trasladaron hasta el hospital básico Santa Teresita.
En el lugar del ataque, moradores del sector indicaron que únicamente escucharon varias detonaciones durante la madrugada, lo que generó alarma entre los residentes de la zona. Sin embargo, manifestaron que no lograron observar a los responsables del atentado ni pudieron brindar mayores detalles sobre los atacantes.
