La violencia volvió a sacudir al cantón Huaquillas y dejó a una familia marcada por la tragedia en cuestión de horas.
La mañana de este sábado 14 de marzo de 2026, alrededor de las 10:00, Carlos Andrés Tandazo Tribiño salió de su vivienda con una intención cotidiana: comprar un encebollado a pocos metros de su hogar. Sin embargo, en el trayecto fue interceptado por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. Según los primeros reportes, los individuos abrieron fuego contra él, dejándolo gravemente herido en plena vía pública.
El ataque ocurre en medio del profundo dolor que ya atravesaba su familia. Dos días antes, la noche del jueves 12 de marzo, su hijo Carlos Bryan Tandazo Cruz había sido asesinado a tiros. Su cuerpo era velado precisamente en el sector donde se registró el nuevo atentado.
Pero la jornada violenta no terminó allí.
En la vivienda donde se realizaba el velorio, ubicada en la ciudadela El Carmen, entre las calles Velasco Ibarra y Guayas, familiares y amigos acompañaban a los deudos cuando nuevamente se escucharon disparos. De acuerdo con testimonios preliminares, dos individuos armados —presuntamente los mismos atacantes— llegaron al lugar y realizaron varias detonaciones.
Durante este nuevo hecho resultó herida por impactos de bala Irania Leticia T. C., hermana del joven asesinado e hija del hombre que había sido atacado horas antes.
La mujer fue trasladada de urgencia en un vehículo particular hasta una casa de salud, mientras que hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre su estado de salud.
Estos hechos han generado profunda preocupación entre los habitantes de Huaquillas, quienes aseguran vivir en medio de una creciente ola de violencia que golpea al cantón fronterizo y altera la tranquilidad de sus barrios. Para muchos moradores, lo ocurrido resulta difícil de asimilar: una tragedia familiar que se desarrolló en apenas unos días y que mantiene consternada a la comunidad.
