Lo que había comenzado como una celebración entre amigos terminó convertido en una de las escenas más dolorosas registradas recientemente en Villamil Playas.
La tarde transcurría entre risas, fotografías y conversaciones sobre el futuro. Un grupo de jóvenes se había reunido junto a la piscina de una hostal para celebrar el fin de su etapa colegial. Era un encuentro para recordar la graduación y hablar de lo que venía después: la universidad, el trabajo y los primeros pasos hacia la vida adulta.
Sin embargo, la tranquilidad se rompió en cuestión de segundos.
Según testimonios recogidos en el lugar, varios hombres armados llegaron en motocicletas, derribaron el portón de ingreso e irrumpieron disparando contra quienes se encontraban en el sitio. Algunos intentaron correr, otros buscaron refugio donde pudieron, pero el ataque fue rápido y devastador. Las detonaciones se sucedían una tras otra mientras, afuera, nadie se atrevía a acercarse.
Tras el tiroteo, seis jóvenes quedaron sin vida en el lugar: Junior Antonio Sabando Andrade, de 17 años; Renatho Daniel Arias Ortiz, de 20; Ángel Daniel Matías Cruz, de 21; Kenny Joel Bohórquez García, de 21; José Mauricio Mejía Ramírez, de 20; y Andrew Josué Orrala García, de 16.
Tres personas más resultaron heridas: Luis C., Génesis Z. y Arelys R., quienes lograron sobrevivir al ataque y fueron trasladadas para recibir atención médica.
De acuerdo con el extracto policial, el hecho ocurrió la tarde del 12 de marzo, cerca de las 15:30, en el interior de una hostal ubicada en Villamil Playas, específicamente en el área de la piscina. En el sitio se hallaron varias vainas percutidas calibre 9 milímetros.
El informe también recoge el testimonio de uno de los heridos, quien señaló que había acudido al lugar por invitación de unas amigas. Contó que, al escuchar los disparos, lo único que pudo hacer fue correr para ponerse a salvo. Otro sobreviviente relató que se lanzó a la piscina mientras continuaban las detonaciones y que, al salir, encontró a varios de sus amigos ya sin vida.
Pero la escena se volvió aún más tensa cuando llegaron los agentes para iniciar el procedimiento. Familiares y allegados de las víctimas irrumpieron en el lugar en medio de gritos, llanto y desesperación.
Según el parte policial, cerca de 200 personas ingresaron de forma abrupta a la hostal y, en medio del caos, retiraron los cuerpos con rumbo desconocido, negándose a que fueran trasladados a la morgue para los trámites legales.
Lo que horas antes había sido un encuentro para celebrar el final de una etapa se convirtió en una jornada marcada por el luto y la conmoción. En Villamil Playas, la tragedia dejó no solo víctimas, sino también una profunda herida entre familiares, amigos y habitantes que aún intentan asimilar lo ocurrido.
