Entre lágrimas y abrazos, familiares despidieron a Caleb Sellán, el niño de cuatro años que perdió la vida tras ser atropellado en las calles 25 y la Q, en el suroeste de Guayaquil.
El trágico siniestro de tránsito ocurrió a las 22:40 del miércoles 21 de enero, cuando el pequeño corrió hacia la calle sin percatarse de que un vehículo se acercaba.
El conductor tampoco logró verlo debido a un bus que estaba estacionado en el lugar y que ocultaba al menor. El impacto fue fatal y el niño murió de manera instantánea. Tras el hecho, el chofer del auto se fugó del lugar.
Su abuela, Patricia Soto, relató que el pequeño había salido a comprar algo de comida y que, en un descuido, ocurrió la tragedia.
“Yo me puse a lavarle la ropita, el uniforme y le han dado USD 0.50 para que venga a comprar colita con papa. Entonces, como hay un carro de la línea 65 que tapa, que no sé por qué ese carro tiene que estar aquí, el carro negro viene y el niño no lo ve. Se pasa el colectivo y ahí es que el carro negro lo coge”, relató.
Moradores pidieron mayor control en esta vía donde circulan a diario vehículos y peatones. Familiares aseguraron que hoy pondrán la denuncia ante la Fiscalía.
Abuela clama por ayuda para sepultar a su nieto
La abuela Patricia Soto explicó que ella ha asumido la responsabilidad de la tragedia, pues se encarga de la crianza de sus nietos debido a que su hija, madre del niño fallecido, enfrenta problemas de salud mental.
