Un pastor evangélico y su hija fueron asesinados en su hogar, en el barrio 5 de Junio de Durán, la mañana del martes 6 de enero.
Según el reporte preliminar, dos individuos intentaron ingresar al domicilio bajo la fachada de entregar un ramo de flores supuestamente destinado a la iglesia donde interviene el hombre. El pastor Julio César Vázquez salió de su casa, negándose a recibir el presente y decirles que se retiraran, pues la familia ya tenía antecedentes de envíos no deseados.
Los criminales irrumpieron en el sitio, matándolo a él y a Gina, de 19 años. Sin embargo, de acuerdo a indagaciones de la Policía, los sicarios fueron enviados por una expareja de otra hija del pastor y que mataron a la hermana por confusión, dado su gran parecido físico.
Aquella otra hija, que es mayor, ya había sido víctima de un ataque armado hace dos meses en el sector de El Cóndor, tras lo cual estuvo hospitalizada y decidió mudarse, de acuerdo a información brindada por agentes a medios televisivos.
Durante el ataque también resultó herido el enamorado de Gina, un joven de 20 años que se encontraba de visita en la sala de la vivienda; afortunadamente, solo sufrió una herida leve. Por otro lado, el hijo mayor del pastor, quien se encontraba en la ducha al momento de las detonaciones, salió al escuchar las súplicas de su padre, pero no pudo evitar la tragedia. Aunque las víctimas fueron trasladadas de urgencia a un hospital público, los médicos confirmaron su deceso.
Un vocero del distrito de Durán confirmó que las víctimas no tenían ningún tipo de relación con bandas delictivas, venta de drogas ni crimen organizado. La Policía Nacional, a través de la Dinased, ha catalogado el hecho como un crimen pasional.
