Un arsenal compuesto por armas de fuego, explosivos y municiones fue hallado este 18 de julio en la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, durante un operativo de control e inteligencia realizado por las Fuerzas Armadas dentro del principal centro penitenciario del país.
Según la información publicada por las autoridades, el material se encontraba oculto en una caleta construida bajo una estructura de cemento dentro del complejo carcelario.
El hallazgo incluyó:
- Fusiles
- Pistolas
- Granadas
- Lanzagranadas
- Explosivos
- Detonantes
- Mechas lentas
Un escondite que habría permanecido oculto por dos años
De acuerdo con los primeros reportes, el escondite habría permanecido oculto durante aproximadamente dos años. En un video difundido tras el operativo, personal militar señala que el armamento correspondería a una época marcada por los enfrentamientos entre organizaciones criminales al interior de las cárceles ecuatorianas, especialmente durante la crisis penitenciaria que se intensificó desde 2021.
El descubrimiento vuelve a poner en evidencia los desafíos que enfrentan las autoridades para recuperar el control de los centros penitenciarios, convertidos durante los últimos años en escenarios de disputas entre bandas delictivas vinculadas, principalmente, al narcotráfico.
Las autoridades señalaron que el arsenal encontrado tenía capacidad para generar una situación de alto riesgo dentro del centro carcelario. Entre las preocupaciones expuestas está la posibilidad de que este tipo de armamento hubiera sido utilizado en motines, enfrentamientos internos o acciones violentas contra agentes de seguridad.
La Penitenciaría del Litoral y la crisis de seguridad carcelaria
La Penitenciaría del Litoral ha sido uno de los epicentros de la violencia carcelaria en Ecuador. Desde 2021, este complejo ha registrado algunas de las masacres penitenciarias más graves de la historia reciente del país, con centenares de personas privadas de libertad fallecidas en enfrentamientos entre grupos criminales rivales.
El hallazgo se produce en un contexto en el que Ecuador mantiene vigente la declaratoria de conflicto armado interno, medida adoptada por el Gobierno desde 2024 para enfrentar a las organizaciones criminales.
Como parte de esa estrategia, los militares han asumido funciones de control y seguridad en varias cárceles del país, aunque algunas de ellas permanecen bajo responsabilidad de la Policía Nacional.
Las investigaciones continuarán para determinar el origen del armamento, cómo ingresó al recinto penitenciario y quiénes podrían estar vinculados con su ocultamiento
